
LPG Prevención y protección de explosiones es el representante en exclusiva para España y Portugal de la marca ATEX (link a la web de atex http://www.atex100.com/).
La supresión d explosiones es una técnica de protección de explosiones que consiste en la detección precoz de una explosión. La detección se realiza mediante detectores de presión muy rápidos que lee la presión en milésimas de segundo. Su señal es interpretada por el controlador que activa los supresores de explosión.
Un sistema de supresión de explosiones consta de tres componentes:

Detección
Se realiza por incremento de presión, mediante un transductor de presión PXD. El detector PXD es el más veloz y fiable del mercado (FOTO detector PXD). Existe la posibilidad de emplear detectores ópticos por infrarrojos (IR) que nunca se utilizan como único sistema de detección.

Unidad de control
Es el cuadro de maniobra el cual lee las señales del detector o de los detectores, las
interpreta suficientemente rápido como para hacer actuar al sistema de supresión, a la vez
para el sistema y da señal de alarma visual y acústica.
Supresor
La supresión de explosiones se basa en la inyección rápida de un agente supresor, esta descarga se realizar mediante un contenedor normalmente a presión (de nitrógeno) que propulsa el agente supresor, el cual debe inundar el recipiente con la suficiente rapidez como para frenar el avance de la explosión.

El control de la explosión se basa en dos aspectos:

Pero lo fundamental es el tiempo de descarga: los supresores de explosión descargan muy rápido.
La detección requiere entre 4 y 5 milisegundos, desde el punto de tarado, mientras la
descarga del agente supresor necesita entre 30 y 40 ms en función del volumen de la
bombona.